ARTÍCULO Asociado: Soy Ingeniero de Edificación

Artículo Asociado: SOY  INGENIERO DE EDIFICACIÓN

 

Yo como unos 20.000 compañeros en España somos Ingenieros de Edificación y nos llama poderosamente la atención la polémica entorno a la nueva titulación de Grado en Ingeniería de Edificación, en especial lo referido a su denominación.

 

Esta polémica fue instruida por los otros Ingenieros en concreto los Industriales apuntándose luego los de Caminos, Telecomunicaciones y por último los Arquitectos. Todos protestan porque de acuerdo a lo aprobado por el Gobierno de la Nación, no puede existir una nueva titulación denominada Ingeniero de la Edificación, en base a distintos argumentos entre los que destaca la no correspondencia del término Ingeniero con las atribuciones que tendrían los Graduados en Ingeniería de Edificación y también en el hecho que se podría producir al concretar el término Edificación exclusivamente en esta titulación.

 

Tanto la una como la otra son razones poco serias para pretender tirar por tierra trabajo y expectativas, más aún en los tiempos que corren.  

 

La titulación de Grado en Ingeniería de Edificación nace en el lecho de una estructuración de las enseñanzas universitarias auspiciada por la Declaración de Bolonia de 1999, suscrita por 29 estados europeos, con un objetivo fundamental a alcanzar que todos los países adopten un sistema flexible, comparable y compatible de TITULACIONES, que facilite la movilidad de estudiantes y titulados.

 

Por lo tanto, se ve como necesario dar una nueva titulación flexible, comparable y compatible con el resto de titulaciones europeas,  a la profesión de arquitecto técnico. Después de estudios pormenorizados y concienzudos, como se exponen en el libro blanco de la titulación de Ingeniería de Edificación, se concreta y se aprueba, por todos los organismos competentes del ámbito universitario y legislativo, Gobierno de España, la denominación de Ingeniería de Edificación como sustituto de la actual denominación de  Arquitectura Técnica .

 

El Gobierno en el Real Decreto 55/2005 de 21 de enero concreta que el establecimiento de los nuevos títulos se ha realizado de acuerdo a los estudios y propuestas llevadas a cabo por los sectores y organismos interesados, es decir con conocimiento de causa y sin ningún tipo de reserva ni de interpretaciones dudosas:“Este real decreto contiene los requisitos necesarios para que el Gobierno, tras estudiar las propuestas elaboradas en el seno de la comunidad universitaria y contando con la participación de los sectores profesionales y colegios oficiales, así como de los sindicatos y restantes agentes sociales implicados, puede establecer títulos universitarios específicos de Grado con carácter oficial y validez en todo el territorio  nacional, así como las condiciones a las que habrán de ajustarse las universidades para la elaboración de los distintos planes de estudio”.

 

 

Por todo lo anterior, ¿Por qué no podemos ser Ingenieros de Edificación? ¿Son más Ingenieros los Industriales o los de Caminos que nosotros?. Los 20.000 que ya somos Ingenieros de Edificación lo somos por que hemos cumplido con las exigencias establecidas tanto académicas como profesionales, por las leyes y el estado de derecho. Hemos cursado un curso de 60 créditos para completar los 180 que ya teníamos por ser Arquitectos Técnicos y alcanzar los 240 que se establecen para el Grado. Además la gran mayoría tenemos una trayectoria profesional en el que el Ingenio ha sido básico y fundamental para  desarrollar proyectos de las más variadas tipologías. Ingenio en el proyecto e Ingenio en la ejecución, prevención, control y organización de los proyectos. Es el Ingenio  el atributo fundamental que se debe tener para ser Ingeniero, ingenio que lo hemos puesto en práctica en el sector de la Edificación, desarrollando la acción de Edificar que según la RAE es “Fabricar, hacer un Edificio o mandarlo a construir”. Según esto, está muy claro que  nuestro trabajo y capacidades se limitan a la construcción de Edificios, entonces porqué no Ingenieros de Edificación. ¿Qué otros profesionales de la ingeniería trabajan y tienen capacidades tan claras y especificas en Edificación?.

 

Si miramos en las distintas ramas que tienen las Ingenierías  podemos comprobar como ninguna tiene tanta afección en Edificación como la tenemos los Ingenieros de Edificación, ni por planes de estudio ni por profesión, y algunos casos ninguna. Hay Ingenieros Industriales de: Electricidad, Electrónica Industrial, Química Industrial, Aeroespacial, Ing. Civil, Energía, Electrónica y Robótica. En este elenco, la rama que más se podría acerca a la Edificación sería Ingeniero Civil pero de acuerdo a lo expuesto en la presentación que  hace  la Universidad de Sevilla este Grado se aleja bastante de la intervención en Edificios, teniendo por objeto educar profesionales para garantizar un desarrollo adecuado de las obras de infraestructuras civiles, dedicándose principalmente al cálculo, diseño, construcción y explotación de obras, infraestructuras y construcciones tales como estructuras, puentes, túneles, presas, carreteras, infraestructuras ferroviarias, puentes, infraestructuras costeras, embalses, canalizaciones, gestión de cuencas hidrográficas, diseño de redes de transporte, gestión del territorio……

 

Por tanto queda claro que no hay intromisión ni acaparamiento en la denominación de Ingeniero de Edificación, es más, es legítima la denominación para los profesionales que estamos ya en posesión del título.

 

En otro orden de cosas mirando a la historia, podemos encontrar referencias al carácter  de ingeniería que tiene la profesión de Aparejador. En 1914 se constituye en Sevilla una Asociación entre Peritos Industriales; Mecánicos, Electricistas, Químicos y Aparejadores cuyo objeto es “ unir en un estrecho lazo de confraternidad a los Alumnos de las Escuelas Industriales para que haciendo los esfuerzos posibles en provecho de la Industria Española, sea uno de los principales elementos de prosperidad y fortaleza de nuestra Nación”. Como se puede observar el trabajo del Aparejador, con atribuciones entonces muy iguales a las actuales del Arquitecto Técnico, se enmarcaban dentro del Peritaje Industrial. Peritos de entonces que son los actuales Ingenieros Técnicos Industriales que pasan a ser Grados en Ingeniería. Entonces, por correspondencia con lo anterior, la denominación de peritos aparejadores del pasado  pasa, a ahora, a ser Ingenieros de Edificación.

 

 

No es entendible la postura de Ingenieros y Arquitectos muy alejada de la era  moderna. Cuando estamos en la era del avance y de buscar en la Unión Europea la fortaleza que nunca podríamos tener solos, estos compañeros nos enredan en un galimatías de denominaciones absurda y de potestades, privilegios y dominios más propios de edades feudales que  de la actual, en donde va a primar, cada vez más, las capacidades y profesionalidad, al margen de los títulos, y sobre todo; que todos los europeos nos entendamos en un mismo espacio, alejados de regionalismos arcaicos y limitadores del conocimiento.

 

Yo, como 20.000 compañeros más, somos Ingenieros de Edificación, por que así nos lo reconoció el Estado Español por nuestros méritos y estudios.


Juan Perea Cuesta. Grado en Ingeniería de Edificación por la Universidad Europea de Madrid.